• La Junta de Andalucía viene ninguneando a las organizaciones representativas de autónomos y así lo reflejan sus políticas al no tener en cuenta la completa realidad del colectivo.
  • Para UPTA Andalucía, sólo UGT, CCOO y CEA deben tener un papel prominente en el Diálogo Social pero la participación institucional debe ser más amplia.

18 de junio de 2021. El Presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha abogado en el Congreso de las Comisiones Obreras de Andalucía por «hacer de Andalucía un referente en el Diálogo Social», anunciando la inminencia de la tramitación parlamentaria de la (muy esperada) Ley de Participación Institucional.

Esta iniciativa, va por la tercera legislatura de intentos (fallidos) de tramitación, precisamente por lo complejo de reflejar la realidad de la participación social institucional en un texto legislativo. Si bien, es cierto y así lo entendemos desde UPTA Andalucía, que los agentes sociales, esto es, Patronal y Sindicatos más representativos, deben ocupar el lugar que les corresponde en lo más alto de la pirámide del Diálogo Social, no puede, sin embargo, obviar la realidad y la gobernanza que debe regir en una sociedad plural y organizada civilmente en función de los intereses de los colectivos.

Andalucía siempre ha sido referente en el Diálogo Social, durante toda la Democracia, con sus altos y sus bajos, es cierto, pero nunca se ha suspendido, como sí lo ha hecho en otras comunidades y había conseguido un buen «encaje» de todas las sensibilidades y la pluralidad de intereses representados en el resto de agentes económicos y civiles. Pero el «Gobierno del Cambio», haciendo honor a su nombre, lo ha cambiado todo, especialmente en lo que respecta a la representación del trabajo autónomo, lo cual, resulta del todo incomprensible en términos generales, pero, quizás, aún se entiende menos en un momento tan extraordinario como el que estamos atravesando los autónomos con motivo de la incidencia de la pandemia.

Decimos esto, porque ese «referente» que quiere Moreno Bonilla, «deja en la cuneta» a la mayor parte del colectivo al ningunear, cuando no, directamente obviar, a organizaciones representativas del mismo. En Andalucía, ostentan la representatividad del colectivo tres organizaciones, pero este Gobierno, sólo tiene en cuenta a una. Un colectivo como el de los autónomos y autónomas andaluces, con más de medio millón de personas afiliadas, no puede ser más que un colectivo heterogéneo y plural y por ello su asociacionismo responde a esta realidad.

Si para el Presidente de la Junta el referente es no contar con las organizaciones representativas, mal nos va. Y a las pruebas nos remitimos. Por poner sólo ejemplos recientes, todas las convocatorias de ayudas extraordinarias que ha puesto en marcha la Junta de Andalucía no han producido los efectos deseados y necesarios para apoyar al colectivo más importante de nuestra socioeconomía, como les hemos advertido desde UPTA Andalucía en los «teatrillos» de gobernanza que han llevado a cabo. Porque las visiones únicas suelen estar sesgadas y ser (muy) subjetivas y por ello, al tener en cuenta sólo una opinión, la mayoría se queda por el camino. Pero si estas visiones te bailan el agua, bienvenidas sean, ¿no?

Así viene siendo desde que accedieran al Gobierno, lo cual es especialmente llamativo en alguno de los partidos que lo conforman, precisamente porque antes de sentarse en la poltrona, defendían otra postura y así la escenificaban.

Esta entidad ha sido siempre leal y ha estado a disposición de todas las Administraciones y Gobiernos de turno, fueran del signo político que fueran, para trasladar la realidad del colectivo, la que conocemos de primera mano y la que avala nuestra experiencia de más de 20 años a su servicio ofreciendo soluciones reales a problemas reales. Quizás con una visión muy social, porque para nosotros, los trabajadores y trabajadoras autónomos, son eso, trabajadores y cómo tal les defendemos. Puede que esta perspectiva menos «empresarial» incomode e incluso moleste y de aquellos lodos, estos barros.