Según los datos publicados hoy 2 de febrero de 2021 por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Andalucía se sitúa con 546.661 trabajadores y trabajadoras autónomos y autónomas en el mes de enero, lo cual supone 1.724 menos que el pasado mes de diciembre. Un retroceso menos elevado que en el mismo periodo del pasado año, donde el descenso fue de 2.288 personas.

El mes de enero, como es habitual y dada la estacionalidad de nuestra economía,  suele arrojar datos negativos para el mercado de trabajo.

Analizando en detalle los datos del RETA, todas las provincias andaluzas han sufrido descensos en sus datos, pero destacan Málaga (-325), Cádiz (-297) y  Sevilla (-264) que son las que más efectivos han perdido. Por su parte, Almería (-185), Granada (-184), Jaén (-181), Huelva (-148) y Córdoba (-140) también han sufrido disminución de trabajadores y trabajadoras autónomos registrados en el RETA pero de una forma menos acentuada.

A pesar de que el RETA en Andalucía cerró 2020 en positivo, no podemos dejar de destacar las alarmantes cifras de bajas que se han producido: 101.597 autónomos y autónomas que no han podido mantener su actividad; aunque 15.532 menos que en el año 2019. No obstante, las altas producidas en el mismo año también han descendido en 15.860 efectivos, situándose el número de altas en 110.581 personas.

Inés Mazuela, secretaria general de UPTA Andalucía señala que “a pesar de la tendencia positiva que llevaba el RETA en Andalucía durante ocho meses seguidos, desde el mes mayo, enero supone de nuevo un retroceso para el número de efectivos en el colectivo”. Mazuela anota que “esta disminución, según muestran los datos publicados hoy, se ha visto acrecentada en las provincias más turísticas y más dependientes del sector servicios de nuestra comunidad”. Y argumenta que “las medidas restrictivas tomadas por las diferentes Administraciones, obligadas para paliar la pandemia, y que limitan la movilidad de las personas, afectan directamente al turismo y con ello, a las provincias más dependientes del mismo”. Por esto “para paliar las consecuencias de los cierres sectoriales y las limitaciones producidas en el desarrollo de las actividades en plena tercera ola de la COVID-19 y ante la situación económica que están atravesando los trabajadores y trabajadoras autónomos, instamos al gobierno andaluz para que establezca ayudas económicas a fondo perdido que ha de ser progresivas en función del porcentaje de pérdidas de facturación dirigidas a los sectores económicos más castigados por esta crisis y que complementen a la protección social dispensada por el gobierno de España. Es necesario hacer un esfuerzo presupuestario que responda a las necesidades reales de la economía, de la sanidad pública y de los centros educativos y no, en la situación en la que nos encontramos, aplicar las reglas del equilibrio presupuestario generando superávit cuando la economía está agonizando. Si hay dinero inviértanlo, para salvar vidas humanas y vidas económicas” finaliza Mazuela.