Ante el debate suscitado por la concesión de la Medalla de Andalucía a la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), desde UPTA Andalucia queremos trasladar nuestra más sincera enhorabuena a dicha organización y a su presidente, Lorenzo Amor, y queremos hacer hincapié en la importancia de este reconocimiento respecto a un colectivo tan denostado como el nuestro.

No obstante, desde esta entidad lamentamos, que lo que debería ser motivo de celebración para nuestro colectivo, no sea más que la confirmación del trato de favor que la entidad galardonada viene recibiendo del Gobierno de la Junta de Andalucía, aunque sea una entidad de carácter estatal, en detrimento del resto de las organizaciones representativas del trabajo autónomo en Andalucía, como ya ha denunciado, UATAE Andalucía.

Una vez superado el primer año de legislatura, tanto la parte del gobierno del Partido Popular y especialmente desde la parte de Ciudadanos, se ha producido un cambio radical en las relaciones con las asociaciones representativas del trabajo autónomo, dejando como único interlocutor a la entidad galardonada, (que no podemos olvidar que pertenece a la Confederación de Empresarios de Andalucía).  Decimos cambio radical, porque cuando eran oposición hacían suyas reclamaciones de UPTA Andalucía como la regulación de la representatividad y la constitución del Consejo del Trabajo Autónomo, entre otras, para legitimar la representación del colectivo. Incluso durante el primer año de gobierno, todo hacía indicar que habían iniciado esta senda y que produciría buenos y grandes frutos para el colectivo más pronto que tarde. Pero ese clima de acuerdo y trabajo conjunto, e incluso los compromisos adquiridos con las tres organizaciones representativas del trabajo autónomo en Andalucía, se rompió, aunque no alcanzamos a saber por qué.

Ya hemos denunciado en reiteradas ocasiones la total y absoluta falta de consenso en las medidas que el Gobierno andaluz ha adoptado que afectan al trabajo autónomo durante este último año, teniendo en cuenta las especiales dificultades por la que atraviesa el colectivo. Y esta falta de consenso, se traduce, desgraciadamente, en la sensación de abandono que tenemos los autónomos y autónomas andaluces: Ayudas absolutamente insuficientes, extemporáneas y muy inferiores a otras comunidades autónomas (a pesar del superávit con el que la Junta ha cerrado 2020), y el completo desconcierto que supone el sistema “quirúrgico” de adopción de medidas restrictivas, sin olvidar las nefastas consecuencias que supone, especialmente para los autónomos y autónomas radicados en municipios pequeños confinados perimetralmente, aunque el pueblo limítrofe tuviera la movilidad y la actividad permitida.

De esta “tendencia” del Gobierno de la Junta de Andalucía, parece que se ha contagiado también el Parlamento Andaluz, que ha decidido que esta entidad no asista al acto conmemorativo por el Día de Andalucía que allí se celebrará el próximo domingo. Las necesarias limitaciones de aforo han motivado la exclusión de una de las entidades más representativa del trabajo autónomo en Andalucía, con más de 20 años de trayectoria en los que nunca ha declinado una invitación de este Parlamento, no ya para los actos conmemorativos, sino para cualquier convocatoria que haya implicado o implique trabajar para los autónomos y autónomas de nuestra comunidad. (Porque la antigüedad por sí misma no otorga más representatividad ni mayor importancia, como parece confundir nuestro presidente según lo declarado tras el Consejo de Gobierno en el que se decidieron las Medallas de Andalucía 2021 en referencia a la concedida a ATA).