El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de Andalucía para 2015 vuelve a presentar recortes en materia de trabajo autónomo. Casi 7.000.000 de euros. Y no lo entendemos.

En Andalucía, hay 485.014 trabajadores y trabajadoras autónomas de los que más de 332.000 son autónomos propiamente dichos. Es decir, autónomos personas físicas. Casi medio millón de andaluces que trabajan por cuenta propia, en comercios, hostelería, como profesionales…generando riqueza y generando empleo. Casi medio millón de andaluces que, como todos, están sufriendo los efectos de una crisis devastadora. Y ellos, además, por partida triple. Porque debido a esta situación, los autónomos y autónomas de Andalucía, no obtienen financiación, sufren una insoportable presión fiscal y ven mermados sus recursos debido al importante descenso del consumo. Esto ha provocado que durante lo que llevamos de crisis se hayan perdido casi 21.000 unidades de trabajo autónomo y 12.000 hayan dejado de tener asalariados.

Suponen la mayor parte de nuestro tejido productivo. Son el motor económico de nuestra economía. Por esto, echamos en falta mayor dotación presupuestaria dedicada a su fomento, consolidación y promoción.

Porque en estos presupuestos, no se nos tiene en cuenta lo suficiente, y que entendemos sería lo necesario. Y partimos de la base, que la elaboración de estos presupuestos no ha sido tarea fácil. Este Gobierno, también sufre los efectos de la crisis y de los recortes y exigencias impuestos desde el Gobierno Central así como las políticas económicas que provienen de la Unión Europea. Y, valoramos de forma positiva, que desde Andalucía se apueste por proteger y preservar los servicios públicos básicos y por el impulsar el empleo, aunque sólo sea por cuenta ajena.

Nos falta algo. Si, como hemos comentado, nuestro tejido productivo está conformado mayoritariamente por trabajadores y trabajadoras autónomos, que son los que, cuantitativa y cualitativamente, pueden generar más y mejores empleos, si no les apoyamos lo suficiente, difícilmente podrán hacerlo, teniendo en cuenta el contexto económico en el que nos encontramos.

Porque estos Presupuestos, que mantienen en su cómputo global la misma cifra que el ejercicio anterior, reducen la dotación al trabajo autónomo en casi un 28% en su conjunto. Y no entendemos que no se apoye lo suficiente a quienes lo sustentan, generan empleo y lideran el emprendimiento. Y más, cuando el trabajo autónomo se ha convertido en casi la única salida del desempleo. El apoyo, por tanto, resulta insuficiente si no se acompaña de otras medidas de fomento.

Desde todos los sectores y agentes, se reconoce la necesidad regenerar nuestro tejido productivo y dimensionar nuestras empresas. Pues, si hacia donde tenemos que encaminar nuestros esfuerzos es a dimensionar nuestras fórmulas empresariales, tenemos que empezar por nuestros autónomos y autónomas. Porque sin ellos, eso no será posible.

Estos presupuestos prevén partidas específicas para servicios de apoyo a iniciativas de garantía juvenil para trabajo autónomo, por valor de 14.500.000 €. Lo cual es absolutamente necesario dadas las desorbitantes cifras de desempleo juvenil que sufre nuestra comunidad. Pero no podemos quedarnos ahí. Este Gobierno no puede quedarse ahí. El perfil mayoritario del autónomo andaluz es de un autónomo del sector servicios, con una sola actividad, varón, entre 40 y 54 años (aunque con una importante presencia entre 25 y 39 años), español, que lleva 5 años o más en su negocio, y que cotiza por la base mínima de cotización, de los que casi el 30% tienen asalariados.

Pues bien, unos presupuestos que, según el preámbulo de este Proyecto de Ley, reconocen la destrucción de capital social que se ha producido en los últimos años, no puede dejar desamparados a los autónomos con trayectoria, que como vemos son mayoritarios en Andalucía. Hay que apostar por los jóvenes, como hace este Proyecto de Ley, pero también por mantener el poco empleo que nos queda. Estos trabajadores y trabajadoras autónomos que mantienen sus negocios con más de 5 años de antigüedad, no pueden quedarse desamparados. Y que aún, sólo algo más del 34% sean mujeres, tampoco puede quedar olvidado, en un Proyecto de Ley en el que las políticas de igualdad son también objetivo prioritario. Echamos en falta, mayor apoyo a estos colectivos.

Porque, si no se apoya con políticas activas y efectivas a los autónomos consolidados, la destrucción del capital social, el aumento de la brecha de desigualdad y los niveles de pobreza que desgraciadamente alcanzamos, incluso entre los que mantienen el empleo, seguirán aumentado. Y si llegan a echar el cierre de sus negocios, la brecha seguirá aumentando. Porque volvemos a ser los “olvidados” en la protección social. Un autónomo no tiene derecho a subsidios. No accede a esa protección social, que este Gobierno para este ejercicio, mejora para el conjunto de la población andaluza, en la medida de sus posibilidades.

Esperamos y deseamos que se consideren estos aspectos, y en la medida de lo posible, se tengan en cuenta para el futuro. Porque el futuro de Andalucía, pasa por los hombres y mujeres que trabajan por cuenta propia en nuestra comunidad, que emprenden cada día; que hacen cuidad, barrio o pueblo; que necesitan que su Gobierno apueste por ellos estableciendo y poniendo en marcha políticas que los cohesionen, que los dimensionen…porque trabajar por cuenta propia en Andalucía, sea viable, factible y fácil. Porque ello, redundará en todos. Generaremos más riqueza, generaremos más y mejores empleos, nos sentiremos seguros en esta aventura que es ser autónomo. Nosotros desde UPTA Andalucía seguiremos apostando por ellos, y seguiremos recordándole a este Gobierno que sin nosotros la regeneración y la recuperación no será posible.

Inés Mazuela

Secretaria General