En sus recorridos por Andalucía como inspector de las salinas, su tatarabuelo, de Loja (Granada), se percató de que en Albanchez de Mágina (Jaén) no había un obrador, de modo que pensó que sería un buen oficio para uno de sus cinco hijos. Buscó un maestro panadero para que Carlos Contreras aprendiera y en 1890 abrió su panadería-pastelería en el corazón de Sierra Mágina. Su bisabuela, Bernarda Molina, se encargaba del reparto en los pueblos colindantes, donde llegaba cargada de pasteles a lomos de su caballo.

Un siglo y cuatro generaciones después, María Contreras tomó las riendas del establecimiento en un compromiso personal por hacer perdurar el negocio de la familia y las recetas tradicionales patentadas, a las que no para de añadir innovaciones. María estudió interna desde los ocho años y se formó como pianista, pero “no olvidaba el olor a pan al levantarse ni el calorcito” que daba a su hogar el horno árabe que conserva. Por esto, cuando en 1993 su padre decidió jubilarse, se hizo cargo de esta rica herencia, pero con una premisa clara: “No me voy a encerrar en el pueblo”. De su mano, Flor de Mágina ha dado el salto de obrador a fábrica, de una pequeña pastelería a repartir por todo el mundo a través de internet. Sus pedidos, preparados personalmente y con sumo mimo, llegan hoy hasta Japón.

En febrero inaugurará una nueva fábrica con 2.000 metros cuadrados destinada a la exportación y confía en poder ampliar de nuevo la plantilla. Actualmente María cuenta con ocho trabajadores, pero aspirar a llegar a los 12 que tenía antes de la crisis, que le ayuden a sacar adelante los pedidos de miles de kilos semanales de almendrados que atiende. “El horno árabe seguirá funcionando, pero pensando más en el turismo que llega hasta aquí. Pienso en el esfuerzo de tantas generaciones y no lo voy a destruir. Lo que yo quiero es conservarlo y expandirlo”, ha sido el leitmotiv de su trabajo. Así, no ha dudado en asistir a ferias gourmets de todo el mundo para dar a conocer un producto único. Madrid o Barcelona han premiado su trabajo, que este 2018 se ha visto recompensado en la tercera edición de los Premios Coraje del Autónom@ con la modalidad a la Trayectoria Destacada, que entrega UPTA Andalucía subvencionado por la Consejería de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática de la Junta de Andalucía en colaboración con la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y Provincias).

Dos de sus cuatro hijos, María y Pilar, aunque tienen cada una su carrera, están entusiasmadas con el obrador, de manera que María Contreras ya tiene asegurado el relevo para que Flor de Mágina tenga continuidad y sus recetas, las ancestrales y las contemporáneas, como las magdalenas con leche de soja o todas las preparadas con aceite de oliva virgen extra, perduren; además de que se puedan hacer cargo de otros sueños que tiene por cumplir. Y es que María no para de crear y ha pensado destinar un terreno de su propiedad, de 3.000 metros cuadrados, a centro de investigación de los alimentos y Museo del Almendrado, donde expondrá el instrumental que utilizaron sus antepasados.