Ingeniero de Telecomunicaciones, Luis García Millán (Córdoba, 1992) trabajaba para desarrollar una tecnología para la Agencia Espacial Europea que debía aplicarse en la Estación Espacial Internacional, en Colonia (Alemania), cuando le “vino la vena emprendedora”. De esto hace apenas unos meses. Lo dejó todo, volvió a casa, en Jaén, y fundó Sol Galaxy el pasado 25 de junio.

“Estaba haciendo un proyecto muy importante, me habían puesto incluso un contrato en blanco para que yo fijara mi sueldo; pero me quería volver a casa, estar en mi tierra y con mi gente, ser mi jefe”. Y dicho y hecho. Su proyecto, una idea innovadora: trasladar la tecnología que desarrollaba para la Estación Espacial Internacional para optimizar la operatividad de los astronautas en el espacio, donde todo debe hacerse bien y a la primera, sin posibilidad de error ni pérdidas de tiempo, al mundo empresarial. Se trata de dar solución a los múltiples problemas con los que se encuentran las empresas en su día a día al ejecutar los distintos procedimientos de producción, mantenimiento, control de calidad. En definitiva, Luis García ofrece “una empresa tecnológica, preparada para la cuarta revolución industrial, que significará una transformación de nuestra sociedad”.

En estos meses desde que puso en marcha Sol Galaxy, Luis ha formado un equipo con cuatro personas, del que forman parte dos profesores de la Escuela de Telecomunicaciones de Jaén, José Manuel Pérez y Juan Carlos Cuevas, y un empresario senior con experiencia, Salvador García, a los que conquistó con un proyecto “con tanto potencial”, y su personalidad, indica Salvador. A este equipo próximamente se sumarán dos alumnos de la Politécnica Superior de Linares. De hecho, Salvador García, que conoció a Luis cuando lo seleccionaron para el Proyecto Explorer del Banco Santander, al que “monitorizó”, se involucró personalmente en el proyecto: “No podíamos permitir que se fuera de Andalucía con una tecnología tan especializada e innovadora”.

De momento, Sol Galaxy se dedica a hacer demostraciones de la aplicación de su tecnología a las distintas empresas en un “mercado mundial”, desde Jaén y desde la oficina que próximamente van a abrir en Madrid. Pero una multinacional alemana ya ha mostrado su interés y otra empresa de San Francisco se ha prestado a difundir su tecnología en EEUU. “Necesitamos inversión y posicionamiento para lograr la internalización y una meta global”, puntualiza Luis García.

Hasta ahora han recibido subvenciones de la Comunidad de Madrid, la Agencia Espacial Europea y la Universidad de Jaén, además del respaldo de UPTA Andalucía, que le concedió el premio de la III edición de los Premios Coraje 2018 en la modalidad del Premio Coraje del autónomo de la provincia de Jaén, subvencionado por la Consejería de Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática de la Junta de Andalucía en colaboración con la Diputación de Jaén. “Un reconocimiento importante porque emprender en Andalucía no es fácil y que se valore esta valentía”, confiesa.