Estudió Ingeniería Informática porque en Málaga no había estudios de markéting, su pasión. Trabajaba en una empresa desarrollando software, pero, aunque era un “buen trabajo”, no conseguía aplacar sus ganas de emprender. Así que cuando su marido le propuso que dejara su empleo y se preparara para realizar su sueño, Cristina Mateos Santos (Málaga, 1983) no lo dudó: “Me puse a estudiar márketing mientras mis hijos, aún muy pequeños, estaban en casa, y se me ocurrió mi negocio a partir de un ejemplo que vimos en el máster”.

“Mis compañeros, las madres de los amigos de mis hijos, vecinos…, que sabían que mis padres tenían una pescadería, la Pescadería Antoñín y María Santos, en Alozaina, me preguntaban dónde podían comprar buen pescado en Málaga. A veces yo les llevaba el pescado de mis padres, pero no era viable”. De esta necesidad y de su experiencia, nació El Mercado del Pescado, una web que gestiona la venta de pescado fresco, desde la pescadería a casa, al precio que está en el mercado, en definitiva se trata de “digitalizar el sector”. Cristina desarrolló el software y una pescadería nueva, con una mentalidad abierta, dispuesta a la venta on line, El Trasmallo, del barrio de Teatinos, le confió la gestión; además de la pescadería de sus padres. Así, ofrece a diario hasta 70 pescados diferentes, con referencias de cada producto, y organiza la logística para el transporte al domicilio. Además, han habilitado un punto de recogida en Guaro, un pueblo que no tenía pescadería, junto al molino de aceite y la gasolinera.

Pero Cristina, además, quiere promover el distintivo “Sabor a Málaga” para el pescado de la lonja malagueña, “como ocurre con el marisco de Galicia o el pescado o las gambas de Huelva, donde nos llevan la delantera”.

Ganadora de la III edición de los Premio Coraje 2018 en la modalidad de Iniciativa Emprendedora, que concede UPTA Andalucía y subvencionado por la Consejería de Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática de la Junta de Andalucía en colaboración con la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y Provincias), agradece el reconocimiento, la ayuda y la repercusión que ha tenido. “Cuando me comunicaron que había ganado, pedí que no me dijeran el qué. Llegué a la entrega, en Sevilla, con mi marido y mis hijos sin saber cuál sería mi premio. Y me encantó. Me entraron ganas de ponerme a bailar con Arcángel”, recuerda.