Militar profesional, hizo un curso de piloto de drones para promocionar en el Ejército. Pero allí encontró una segunda oportunidad, una idea para el emprendimiento que le ha abierto la puerta para regresar a Huelva, su tierra. Blanca Vera (Huelva, 1983) compatibilizó al principio la puesta en marcha de su iniciativa con su trabajo como militar, en Madrid, pero quería venir a Andalucía, lo dejó todo y se lo pusieron “más fácil de lo que esperaba”.

Hace un año abrió sus puertas en Huelva Alaire Pilotos, una escuela dedicada a la formación de pilotos de drones, que otorga el título homologado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, dependiente del Ministerio de Fomento, y referente en la academia de CNP de Ávila para los congresos de drones en la Policía. Su experiencia, trayectoria y seriedad han contribuido al éxito de la escuela que ofrece cursos tanto a nivel nacional como internacional. “Uno de los últimos cursos ha sido a través de la Cámara de Comercio de Barcelona, que ha impartido una empresa subcontratada a la que nosotros previamente habíamos formado”. Pero le han llegado ya solicitudes incluso de Chile, Ecuador o Portugal, aunque “en cada país la normativa es diferente”, explica.

Blanca está especialmente agradecida por la acogida y las facilidades que ha tenido en Huelva para sacar adelante su proyecto. “Pensaba que en Madrid, donde estuve 13 años trabajando, iba a ser más fácil, pero no ha sido así. Cuando llegué a Huelva y llamé a Huelva Emprende, que gestiona los viveros de empresas de la Diputación, planteando que mi local no cumplía los requisitos de accesibilidad, algo fundamental para que me dieran la homologación del título, me lo solucionaron todo rapidísimo y en cuestión de días ya me había trasladado al vivero”.

A esto se ha unido que, apenas un año después, ha conquistado la III edición de los Premios Coraje del Autónom@ 2018 en la modalidad de Mujer Autónoma y Emprendedora, que concede UPTA Andalucía subvencionado por la Consejería de Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática de la Junta de Andalucía en colaboración con la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y Provincias). “Supuso una alegría enorme y una inyección de fuerzas porque no es fácil emprender, dejar un empleo de funcionaria y venirme a Huelva”, comenta Blanca, a la que también le ha servido para “hacer piña con otros autónomos, que parece que somos pequeños, pero juntos tenemos mucha fuerza”.

Junto a la originalidad de la idea, el jurado de los Premios Coraje también valoró el compromiso social y humanitario de Blanca Vera, que ha participado en varias búsquedas y rescate de manera altruista en zonas de difícil acceso en el litoral onubense.